Fútbol: «LA CONVICCIÓN PUEDE SER CAPRICHO», LA COLUMNA DEL PROFESOR HUGO TAJES
(Por Hugo Tajes)
los entrenadores de La Selección de Fútbol hacen sus elecciones, parte del
público critica la postura del seleccionador y muestra en algunos casos, su
disgusto con las propuestas futbolísticas.
conocimientos, información o aptitudes para elaborar ideas. “Somos cuarenta
millones de directores técnicos” suele decirse, en tono jocoso, aunque también,
para refutar la opinión generalizada en favor de la opinión “erudita” de los
entrenadores.
naranja mecánica holandesa, Cap y Varacka, llevaron varios jugadores que
actuaban en Europa, supuestamente más potentes y dejaron afuera a cracks de la
altura de Tarantini, Bochini, Alonso, entre otros.
convocar a ningún jugador de Boca, dejó afuera a JJ. López, nuevamente a
Bochini y no llamó a los destacados de Europa (solamente vino Kempes).
mantener a jugadores como Luis Galván,
Olguín, y tácticamente por insistir con lo que llamaba “el achique”, un
movimiento por el cual la defensa se adelantaba en bloque sobre la posición de
la pelota.
en la etapa previa a los Mundiales de México 1986 e Italia 1990. Las figuras
que no estaban en sus convocatorias eran Bochini y Ramón Díaz, aunque el Bocha
jugó 5 minutos en México.
jugaban juntos ni cuando el equipo lo necesitaba), Peckerman (Messi se quedó mirando el partido con Alemania desde el
banco), y ni que hablar del ciclo de Maradona, con convocatorias insólitas y
dispositivos tácticos que hacían dudar de si era la persona que había descollado como jugador.
Martino lo pone de 9, puesto en el que hace años no juega en sus equipos.
entrenadores exageran su capacidad de tener un mayor conocimiento de jugadores,
juego y tácticas, crean una coraza en la
que se aíslan y se regodean sólo con sus propias ideas.
haciendo de la verdad un patrimonio personal, alejado de la realidad que a cada
rato los golpea, cuando sus decisiones pasan de estar sustentadas por férreas
convicciones para pasar a encaramarse en caprichos
ocultos en ciertas frases: “Yo me mantengo en mi idea y no cambio, puedo variar
movimientos pero no el formato, ahora no me entienden pero ya me van a dar la
razón” y cosas similares.
lamentablemente, la actitud de incorporar opiniones, modificaciones, puntos de
vista del otro que, sin dudas, sirven para enriquecer la visión propia en
cualquier aspecto de la vida.



