En este momento estás viendo Columna: AGUSTINA BOUCHERIE | POR QUÉ ESCRIBO

Columna: AGUSTINA BOUCHERIE | POR QUÉ ESCRIBO

POR QUÉ ESCRIBO 
Por Agustina Boucherie 
 
Escribo porque puedo expresar lo que con la boca no.
Porque puedo decir escribiendo lo que hablando no me sale.
 
Dicen que el cuerpo somatiza todo aquello que no decimos.
Todas esas ideas que van y vienen por la cabeza, que nos vuelven pensativos, distantes, a veces disociados, lejos de la realidad, sin poder conectar con lo que nos rodea.
Ese ruido constante, ese ir y venir, yo lo puedo expresar escribiendo.
 
En una hoja y un papel.
En una nota digital.
En un párrafo corto o en hojas y hojas donde simplemente puedo largar todo eso que por dentro no se calla.
 
Y más aún cuando se trata de lo deportivo.
 
Tantos años haciendo deporte… y qué loco: puedo decir que me hizo muy bien, pero también muy mal.
Hubo momentos en los que aquello que me hacía bien empezó a pesar.
Momentos en los que solo quería esconderme.
Momentos en los que ni yo misma podía entender qué me estaba pasando.
 
Y una de las pocas formas que encontré para ponerle palabras a ese malestar fue escribir.
 
Porque escribiendo pude decir.
Porque escribiendo pude expresar.
 
Siento que cuando escribo alzo la voz que no puede salir de mi boca.
Y es gratificante, porque lo que no decimos —eso que sentimos pero callamos— el cuerpo lo manifiesta.
 
Por eso hoy elijo este espacio.
Pequeño, sí.
Pero importante.
 
Aunque escribir para mí no es solo una escapatoria cuando estoy mal.
Escribir también es arte.
Es acción.
Es una de las pocas cosas que me hacen sentir plena.
 
Es una de las pocas acciones en las que Agustina es Agustina.
En las que no actúo, no rindo, no cumplo.
Solo soy.
 
Cuando escribo, el tiempo no pasa.
Estoy presente.
Estoy acá.
 
Por eso hoy elijo tener este pequeño pero gran espacio:
para plasmar palabras, ideas, silencios.
Y para que, al menos por un rato, Agustina pueda ser Agustina